sábado 24 de marzo de 2007

Las cosas, ya no van bien

Hoy, asistimos los españoles, atónitos y confundidos ante la guerra de los medios. Esta guerra, afecta negativamente a la escasa noción de pluralidad de estos que ya tenemos todos, y es una artimaña de la derecha española de toda la vida, golpista y reaccionaria, para desestabilizar la pluralidad del país (y de paso, hundir otro poco más al PSOE).

Si el PP se niega a participar en tertulias, debates y demás de un medio de comunicación, el precio lo pagaremos todos. La pluralidad se irá al traste y quedarán los medios de desinformación indefectiblemente divididos en izquierda y derecha, con la consecuente crispación social que acarrearía. No creo en el asustaviejas de Felipe González que afirma que estamos en "debates pre-bélicos", pero sí que las cosas se han salido de la normalidad democrática de esta nación, si, de esta en concreto, por que en el resto de las democracias consolidadas del mundo, las actitudes chulescas e individualistas del PP habrían sido ya condenadas.

Acostumbrados a los debates del polígrafo y el corazón, asistimos a un nuevo desbarre político como si tal cosa, por que en realidad, somos los más apolíticos del mundo. Nadie tiene fe en ellos, todos sabemos que quien se mete a política, es “para chupar del bote” y no nos sorprenden los escándalos inmobiliarios, las manifas peperas con banderas fascistas, ni el Jimenez LosSantos, ni nada. No obstante, aunque muy lejos, la paciencia tiene un límite, y el PP parece ir caminando de espaldas hacia el.

Mientras, las calles se llenan de humildes sin casa, la gente joven se revuelve y miramos a un mañana negro, sin esperanza de que nos paguen nuestras horas extra, o de encontrar un trabajo que realmente sea digno. Las cosas, ya no van bien.